La Ecología Emocional 

La Ecología Emocional es, según sus creadores, Mercé Conangla y Jaume Soler, el arte de la sostenibilidad emocional. Se trata de gestionar nuestras emociones de forma creativa y amorosa, de tal forma que la energía que éstas generen sea dirigida a nuestro bienestar y crecimiento personal, a la mejora de las relaciones con nuestra familia, amigos, etc. y a la construcción de un mundo más armónico y solidario.

 

La EE incluye dos valores esenciales para favorecer el desarrollo personal de forma sostenible y equilibrada: la responsabilidad de asumir las consecuencias de nuestros actos en nosotros mismos y en los demás, y la conciencia del impacto que causan los tóxicos emocionales que emanamos en los ecosistemas a los que pertenecemos: familia, escuela, trabajo, sociedad, etc.



Debemos aprender a evitar la contaminación emocional y dejar de emitir nuestras basuras emocionales, porque si bien no somos responsables de lo que sentimos, sí que lo somos de lo que hacemos con ello.

 

Para ello es importante tener en cuenta que no hay emociones buenas o malas, todas son necesarias y todas tienen su razón de ser, porque nos proporcionan una valiosa información sobre cómo nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás. 

 

Debemos aprender a descifrar su mensaje y a canalizar su energía de forma ecológica para actuar con coherencia y favorecer nuestro equilibrio personal.

 

Necesitamos desarrollar una conciencia emocionalmente ecológicaPorque cuando crecemos como personas, crece nuestra familia y crece nuestro entorno, porque formamos parte de un ecosistema en el que todos somos interdependientes.

 

La Ecología Emocional nos proporciona los recursos necesarios para convertirnos en un nuevo modelo de persona emocionalmente ecológica, un Modelo de persona CAPA: Creativa, Amorosa, Pacífica y Autónoma.